martes, 21 de marzo de 2017

24 DE MARZO DE 2017

Recordamos un nuevo aniversario del golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976. Decimos “cívico-militar” porque los golpes nunca fueron responsabilidad de media docena de militares alocados. Detrás de ellos siempre había empresarios que impulsaban a los uniformados, dirigentes políticos que miraban para otro lado, e intelectuales y periodistas que daban un sustento ideológico al proceso.
Las excusas eran siempre las mismas: el gobierno anterior era corrupto, autoritario y no respetaba la Constitución. Se trataba de "populistas" (radicales, peronistas) que comprometían el futuro de la Patria. Por supuesto los golpistas multiplicaban estos problemas, reales o supuestos, y generaban otros nuevos, impensados.
Argentina y Chile fueron en estos años, como señala la investigadora canadiense Naomi Klein en su libro "La Doctrina del Shock", laboratorios de experimentación mundiales para las teorías económicas neoliberales, luego aplicadas en el mundo angloparlante por Ronald Reagan y Margaret Thatcher.
Los neoliberales creen que el Estado no debe intervenir en la economía, que los países deben abrirse al libre comercio y las relaciones laborales deben flexibilizarse. Creen que si la riqueza se acumula en unos pocos estos invertirán productivamente, ya que se generará un clima propicio a las inversiones.
Todo esto es muy teórico. Lo concreto es que cuando estas políticas se aplican, sea en Argentina, en España, en Grecia o en cualquier lado -y en Argentina se han aplicado varias veces- el efecto es muy distinto.
José Alfredo Martínez de Hoz en tiempos de los militares, Juan Vital Sourrouille durante el gobierno de Alfonsín y Domingo Felipe Cavallo con Menem y De La Rua aplicaron estas políticas generando siempre lo mismo: pobreza, endeudamiento, desocupación, destrucción del tejido social y del aparato productivo.
Para aplicar estas políticas los militares necesitaban reprimir buscando paralizar toda reacción social. Los miles de desaparecidos generados por los militares no fueron, en su mayoría, combatientes armados. La guerrilla estaba militarmente derrotada en marzo de 1976. Quedaban solo núcleos aislados. Por eso la mayoría de los reprimidos fueron civiles desarmados: delegados de fábrica, cuadros políticos, militantes sociales, líderes estudiantiles, intelectuales, periodistas, sacerdotes con inquietudes sociales. El objetivo era exterminar todo tipo de dirigencia que pudiera tener un proyecto alternativo.
El periodista Rodolfo Walsh escribió el 24 de marzo de 1977 una carta abierta a la Junta Militar donde denunciaba muchas de estas cosas.
Decía Walsh:

“El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades.”
Y agregaba más adelante:
 “Una política semejante solo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina.
[…] De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda una ley que fue respetada aun en las cumbres represivas de anteriores dictaduras.”

Veinticuatro horas después de haber publicado este texto Rodolfo Walsh fue detenido y paso a integrar la lista de miles de desaparecidos generados por el Proceso cívico-militar. Evidentemente, para los militares golpistas una máquina de escribir era un arma tan o más peligrosa que un arma de fuego.


Adrián Corbella
20 de marzo de 2017

miércoles, 24 de febrero de 2016

NO NOS PUEDEN DECIR QUE NO LES AVISAMOS, por Marcela García Giorno (para Facebook y Mirando hacia adentro)




Amé a mi madre con toda mi alma. No sólo porque era mi madre; era una mujer maravillosa. Si abro el tema a la opinión pública se me llena el muro de confirmaciones y ejemplos. Todavía la extraño y añoro lo que nos divertíamos juntas, lo que nos reíamos de la vida, sobretodo de las cosas que más dolían, para hacerlas desaparecer por un rato. Pero también hay cosas que no extraño para nada, nada, nada. Todavía se me crispan las tripas cuando me resuena en las partes más huecas de mi interior (porque donde hay abundancia no tendría cabida) su “te dije”. Si en alguna dimensión de la existencia hubiera sido posible odiar por un momento a esa mujer adorable, era cuando resonaba el tremendo “YO TE DIJE”.

 Me prometí desterrarlo de mi vida en cualquiera de sus versiones. Jamás me escucharían decir algo parecido, ni emitir un razonamiento remotamente guiado por estas palabras o su lógica. Creo que una o dos veces en toda su vida castigué a mi vástago con un “qué te dije” o “viste que a veces mami la emboca”, pero juro que se me escapó, burlando la implacable vigilancia que impuse a esa tenaz pulsión de confirmar que el mundo funciona como uno lo tenía previsto (cosa imposible, por supuesto). Pero en estos días se hace cada vez más difícil. Me flaquean las fuerzas. Una imagen tras otra. Una noticia tras otra. Me resisto a la tentación, me enojo con los que lo tienen a mano como respuesta ante toda perplejidad acongojada. Y hoy me venció, después de tantos años de lucha. Si hay algo que no nos pueden decir es que no les avisamos. Eso. Mañana vuelvo

NOTA PUBLICADA POR LA AUTORA EN FACEBOOK Y RECIBIDA VÍA MAIL POR EL EDITOR DE “MIRANDO HACIA ADENTRO”


martes, 16 de febrero de 2016

VOTANDO CON EL ESTÓMAGO: #BOLIVIA #21F, por Pedro Quispe (para "Mirando hacia adentro")


El referéndum del 21 de febrero, le pregunta al pueblo si quiere que se modifique el articulo sobre repostulación de la única constitución elaborada por el pueblo y aprobada en referéndum , cosas que nunca hicieron las fuerzas oscuras que gobernaron a Bolivia durante 180 años a través de dictaduras ,y “democracias” pactadas ,donde todos los partidos representaban lo mismo, por lo que la “disputa” electoral era para repartirse cargos, bienes públicos y hacer “buenos negocios”.Un “pasanaku” mafioso. Los actuales opositores que son la continuidad y directos herederos de esa “política” se quieren presentar como nuevos pero tienen el mismo discurso: el vacío rellenado de sandeces insulsas que encubren lo de siempre, es decir lo que esta haciendo Macri en la Argentina, lo que hizo Menem, Goni y cientos de “presidentes” anexos del FMI . Esta cepa mediocre y paniaguada que se ha refugiado en las regiones dice que también “otros quieren gobernar”, como si el destino de un país pudiera considerarse un cola de turnos y no de los intereses estratégicos de la Bolivianidad.
El respeto ganado por Bolivia en el escenario internacional es obra de Evo y para citar solo uno de sus extraordinarios éxitos mencionare de pasada la demanda marítima que en 180 años a ninguno se le ocurrió. Eso no es obra de un alcalde de mala muerte ni de un gobernador racista ni de periodistas mercenarios ni de ex presidentes y ministros que solo vendieron la tierra después del mar por el que no hicieron nada mas que torpezas. Es obra de un estadista!
Hoy, que vivimos recién en una auténtica democracia que nos permite participar en las decisiones que atingen al destino de la patria toda, decimos: Gracias!

LA BONANZA ECONOMICA

A lo largo de su historia, Bolivia ha tenido numerosas épocas de elevados precios de sus materias primas como las del salitre, la goma, la plata, el estaño, etc. o el “negocio” del narcotráfico creado por el dictador Banzer y desarrollado por su ahijado político el dictador García Meza durante los 70 y 80. El resultado? El país mas pobre de America Latina después de Haití en los 90.Solo por poner un ejemplo de la administración de “bonanzas” :durante la segunda guerra mundial Bolivia le regaló a EEUU a precio “solidario” el estaño, recurso vital para la aviación militar .Que decir de Banzer que en los 70 no solo “evaporó” los recursos obtenidos gracias a una inmejorable situación internacional para nuestras materias primas, sino que dejo al país con la mayor deuda externa de su historia. Omitiré la catástrofe neoliberal de los 90 e inicios del presente siglo, por ser harto conocida su promesa ladina de empleo y progreso que termino en espantosa miseria. Hoy decimos gracias a la recuperación de los recursos y a la administración económica boliviana por la confianza en la estabilidad y la certeza sobre la seguridad de nuestras reservas internacionales (las mayores en la historia) y sobretodo por que los recursos se han invertido estratégicamente en el país, permitiéndonos acceder a la modernidad y los primeros puestos de crecimiento en Latinoamérica, de forma sostenida. Gracias.

PORQUE EVO?

Sencillo. Porque NO confiamos en ninguno de los opositores y porque nadie hay en el MAS, y peor en la oposición, que reúna las condiciones de experiencia, genuino liderazgo político, moral y de visión de país que tiene Evo.”Por sus hechos los conoceréis” y ya hemos visto lo que Evo rinde en la cancha. No hay suplente a su nivel, como Maradona, Pele o quien quieran. Insustituible! Sabido es que en Bolivia solo hubo dos estadistas: Santa Cruz y este “indio”, como lo denominan los opositores. Porque la oposición se estrella contra el referéndum? Es decir, porque no quiere que el pueblo decida? Porque teme que el pueblo renueve su aval a la excelencia administrativa y soberanía económica y política nacional .Sus amos en Washington están presionándolos intensamente para que esta vez si obtengan resultados, sobretodo porque el gobierno ha iniciado la industrialización del litio cuyo control y beneficios tendrá a mediano plazo una importancia vital para la geopolítica norteamericana. Localmente hay toda una generación opositora, prohijada desde Miami por Sanchez Berzain y Manfred Reyes Villa, que esta desesperada ya que su crónica falta de resultados amenaza su futuro político y por tanto los recursos que obtienen desde Washington. Sobre su nulo nivel intelectual, calidad moral y absoluta carencia de propuestas solo podemos decir .No gracias! Sabemos que quieren sacar a Evo de en medio porque en ocho elecciones no pudieron ganarle. Es demasiado fuerte. Quieren sacarlo porque ahora hay una enormidad de recursos y una economía saneada que ellos quieren tocar... y manosear. No gracias a Pando, la operadora comunicacional de Goni Sanchez y propagandista incólume de la privatización, No gracias a Quiroga ,agente doble de Carlos Mesa, no gracias a Revilla alcalde mediocre pero ambicioso y sin ideología alguna mas que propagandizar su chaleco de color muy simbólico...No gracias al pichón de Reyes Villa cuya magna obra es apalear a indígenas y destruir la plaza principal, prohibiendo el acceso a la gente pobre. No Gracias a Costas reelecto gobernador de Santa Cruz (de esas reelecciones no dicen nada) y caudillo fracasado del intento de guerra civil en Bolivia. No gracias Tuto Quiroga y Doria Medina que no necesitan descripción por su probada nulidad. En resumen NO Gracias a los zorrinos de Miami: Sanchez Berzain y Reyes Villa.

GUERRA SUCIA

La carencia de argumentos políticos ante los éxitos económicos y la mayor obra de inclusión social de la historia nacional (como lo reconocen los mismos opositores) solo ha dejado campo para el insulto y la fragua de complots para desvirtuar la vida privada y realizar acusaciones sobre corrupción, muy oportunamente programadas para estallar días antes del referéndum de forma que no haya tiempo para transparentar esas denuncias y que caigan en el saco roto de las infinitas mentiras, que cada vez tiene el gobierno que aclarar como falsificación de facturas de peluquerías, etc. etc. Etc. A estas falsedades se añade la distorsión e insinuación maliciosa de “responsabilidades” a partir de “pruebas” tan consistentes como paginas de facebook, agendas personales y chismes anónimos que se amplifican en redes sociales y medios opositores, etc. etc., jugando un rol importante en la difusión “comunicadores” paniaguados de lo que esta detrás del set y las cámaras. El Boliviano y la Boliviana, los bolivianos estamos asombrados y asqueados frente al vomito permanente de inmundicias que se nos arroja diariamente sobre la cara. Empezamos a entender que no han cambiado, que sus antiguos actos de desprecio y expoliación hacia nosotros se han trocado (temporalmente y hasta que retornen al poder) en palabras e imágenes simbólicas de lo que ellos creen que podemos entender y asimilar(insultos de taberna ,vulgaridades soeces y telenovelas repugnantes). La idea parece ser: “Yo instalo y difundo. ¿Quién se va a enterar después de la desmentida si el gobierno no maneja a los medios de comunicación?”. Como se ve, una lógica a todas luces perversa. Si te mienten con sonseras es porque creen que eres un bebe de pecho, si te dan un mendrugo es porque creen que eres un mendigo, si te explican con brutalidad es porque creen que eres un tarado. Más allá de la política y el enorme progreso de estos diez anos, el 21 de febrero muchos bolivianos votaremos con inenarrable tedio y nauseas.

sábado, 13 de febrero de 2016

EL DESTINO DE BOLIVIA EN LA ENCRUCIJADA DE FEBRERO, por Adrián Corbella










“Nunca como hasta ahora, con métodos menos visibles para la ciudadanía, Estados Unidos está respaldando decididamente, a través de sus agencias para la subversión [como el NDI, el IRI y el NED] las acciones de la oposición boliviana destinadas a impedir que el referéndum del 21 de febrero represente un paso más en la consolidación del proyecto político que lidera Evo Morales, un presidente indígena que ha cambiado radicalmente Bolivia.”

Atilio Borón, 2016 (1)

“ALTERNANCIA” Y GUERRA SUCIA

En el siglo XX América Latina debió soportar continuos golpes de estado contra los gobiernos que trataban de mejorar las condiciones de vida del pueblo. Los golpes los daban las fuerzas armadas de los propios países afectados, entrenadas por los norteamericanos en la famosa “Escuela de las Américas”. Los militares eran ayudados por políticos locales, por los medios y por una justicia cómplice o que observaba pasiva.
Los gobiernos destituidos eran acusados de ser corruptos, antidemocráticos y de tener vinculaciones con guerrillas populares a las que se aplicaba el “ismo” demonizado en cada momento.
Hoy ya no hay “guerra fría” contra otra ideología. El Imperio lucha contra grupos islámicos, pero América Latina es preponderantemente cristiana. Un golpe de estado de viejo cuño no sería aceptado. Entonces se recurre a otras tácticas, para lograr lo mismo: echar a gobiernos que no obedecen al Imperio. Los golpes son hoy judiciales y mediáticos. Pero son golpes.
Un Imperio que se precie necesita de su enemigo. Un Imperio pierde la razón de ser si no lucha contra un enemigo "horrible y peligroso". El enemigo va cambiando, según las necesidades, y como en América Latina no hay grupos islámicos se está utilizando el narcotráfico, supuestas verticalidades “no democráticas”,  actos de corrupción nunca demostrados e incluso la vida privada de mandatarios para justificar políticas de ingerencia, guerra sucia y una vez en el poder, políticas represivas y reducción de derechos. En el caso de la Argentina esto ya es una realidad desde hace dos meses gracias al “cambio” en busca de la “alternancia”.
Ignacio Ramonet (2) y Noam Chomsky (3) explican muy bien el proceso de avance sobre los derechos democráticos del pueblo. Primero se inventa un enemigo. Luego se toman medidas que socavan los derechos populares para poder combatir ese enemigo. Luego la profecía se autocumple y aparece ese enemigo inventado. En la lucha contra ese enemigo desaparecen los últimos resabios de derechos populares, y se ingresa a una pesadilla de la cual México es un excelente ejemplo. Hoy lo que los mexicanos se preguntan es si los políticos trabajan para los narcos o los narcos para los políticos. Pero de lo que no tienen duda es de que trabajan juntos: los narcos hacen el trabajo sucio de represión social a los más desposeídos que el Estado no quiere encarar(4)
En todos lados pasa lo mismo. Una avalancha de denuncias, que van desde el narcotráfico o la corrupción a cuestiones personales de los políticos. Denuncias sin fundamentos generalmente, que no pueden resistir un análisis serio. Pero que encuentran eco en los medios, en los políticos opositores, en Fundaciones y ONGs que financian potencias foráneas, y en sectores de la justicia que trabajan en consonancia. La mayoría de estas denuncias terminan en la nada, pero hasta que esto resulta claro han hecho mucho daño. Siembran dudas. Cambian voluntades. Casi fabrican mitos urbanos, porque la denuncia recibe una cobertura mediática cientos de veces mayor que el resultado final que señala que la denuncia no tenía bases.
Las denuncias de corrupción entre los políticos funcionan igual que la incesante cobertura de hechos de “inseguridad”: alejan a la gente de temas importantes y la concentran en “notas de color”, más interesantes que importantes. Noam Chomsky señala al respecto:



”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los problemas sociales de verdad y cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin tiempo para pensar; de vuelta a la granja como los otros animales” (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas’  de Chomsky)



Otro caballito de batalla es la alternancia. Los procesos políticos latinoamericanos tienen generalmente un político que los corporiza, y que resulta vital para la continuidad del proyecto. Entonces se atacan las reelecciones de esa figura clave, con la excusa de la alternancia, de lo negativo que es que una misma persona o partido político permanezca demasiado tiempo en el poder. Olvidan que a veces un político corporiza, encarna las necesidades y aspiraciones de una sociedad en una época determinada. 
 Como decía Perón: "Para conducir a un pueblo la primera condición es que uno haya salido del pueblo, que sienta y piense como el pueblo."
Ese político resulta vital para que el proyecto político continúe. Eso no sucede porque los latinoamericanos seamos “inmaduros” políticamente, porque no entendamos la democracia. Sucede en todos lados, incluso en tierras norteñas plagadas de rubios y civilizados ciudadanos democráticos. A ellos también les ha pasado eso en diversas oportunidades: Franklin Delano Roosevelt gobernó Estados Unidos desde 1932 hasta su muerte en 1945. Tenía mandato hasta 1948. Margaret Thatcher, la “Dama de Hierro” fue primera ministra de Gran Bretaña por más de diez años, entre 1979 y 1990. Konrad Adenauer, el primer canciller de la Alemania pos nazi, gobernó desde 1949 a 1963, con el dato de color de que asumió a los 73 años y dejó el poder a los 87. No son los únicos casos… podríamos recordar a Charles De Gaulle (1958-69), a Francois Mitterrand (1981-95) o a Helmut Kohl (1982-98)… o incluso a Ángela Merkel que ya lleva once años en el poder, y sigue.
Por supuesto que esto no impide que la Fundación Adenauer auspicie charlas en América Latina contra la perpetuación en el poder de los presidentes populares. Lo que les molesta realmente no es cuánto tiempo gobiernan, sino que políticas desarrollan.
Si éstas políticas no le convienen a intereses foráneos la continuidad es un problema, pero si favorecen “relaciones carnales” con el Norte, dicha continuidad es aceptada y alentada.
Para estos prolijos políticos, intelectuales y periodistas neoliberales es aceptable que Roosevelt, Adenauer, Thatcher o Merkel gobiernen más de diez años. No son aceptables en cambio Chávez, Correa, Evo o Cristina, ni por diez años ni por uno. No son los años, son las políticas.

EL “EJEMPLO” ARGENTINO:

El pueblo boliviano enfrenta en estos días una decisión de gran trascendencia. La decisión parece clara, pero todas estas campañas político-mediáticas la oscurecen. No se vota #SI o #NO a Evo Morales, sino que se decide entre seguir siendo una democracia soberana o volver a ser una provincia del Imperio. El litio y el gas marcan la intensidad de esta lucha entre las transnacionales y el pueblo de Bolivia que hace tan poco recuperó sus recursos naturales para invertirlos en un bienestar social visible para todo el que visita esa entrañable tierra.
La desventaja relativa de los bolivianos es que otros pueblos ya han sucumbido antes a estas campañas de desinformación, que están muy bien diseñadas, y en Argentina llevaron a un personaje tan insulso como Macri al poder para repetir y profundizar las políticas neoliberales de Menem con quien comparte la vacuidad y el servilismo hacia EEUU. La gran ventaja de Bolivia, es que limita con el país donde eso ha sucedido, y ya empiezan a verse en esas tierras sureñas las funestas consecuencias de votar a los neoliberales pro-Imperio (despidos masivos, devaluación, elevación de precios no solo de las mercancías sino también de los servicios públicos, disminución relativa de salarios, represión feroz a los descontentos, y persecuciones ideológicas). Por esto, para entender la política nacional siempre hay que informarse del contexto regional e internacional. Cada país en la globalización es solo una ficha de un ajedrez mundial muy complejo. Las fichas que se mueven mal son comidas por una ficha más fuerte. Es grave por eso votar sin analizar lo importante, votar con frivolidad. Cuando los gobiernos populares pierden el poder, y de eso Argentina es un buen ejemplo en el siglo XX, se inicia un proceso largo y doloroso de lucha a la defensiva. Largo porque puede durar un par de décadas, y doloroso porque la derecha tiene la prolijidad de una topadora, y arrasa con todo.
En esta coyuntura que se vive hoy, para ganar hay que saber identificar al enemigo. En 1946 el casi legendario Juan Domingo Perón diseñó en Argentina un slogan de campaña muy efectivo, “Braden o Perón”. Spruille Braden era el embajador norteamericano, quien para Perón era su auténtico antagonista. Perón marco con una frase corta cuál era el verdadero eje del enfrentamiento electoral.
Hoy Evo Morales enfrenta una lucha similar. Como el embajador fue expulsado de Bolivia por financiar y organizar, al estilo Braden, los intentos separatistas de la “Media Luna” oriental, habría que pensar en que la disyuntiva es “Evo o Miami”, sitio donde se encuentran los jefes de oposición, prófugos por la comisión de delitos comunes. Decir “SI” o “NO” es simple pero votar por cualquiera de esas opciones es elegir un destino. Elegir un destino para el gas y el litio, éste último riqueza fabulosa para el siglo XXI, un destino para Bolivia y para todos los bolivianos.
Se puede elegir un destino para beneficio del ciudadano.
O saltar al vacío como hicieron los argentinos…

Adrián Corbella, 13 de febrero de 2016

NOTAS:
(1):  Tomado de Atilio Borón, “Bolivia, el No nace en Washinton”.

(2):  Ver de Ignacio Ramonet “Google sabe todo sobre ti” http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/02/06/google-sabe-todo-de-ti-ignacio-ramonet-5891.html

(3): Ver acerca de Noam Chomsky  Chomsky explica de qué manera los grupos mediáticos pusieron a Macri http://nos-comunicamos.com.ar/node/5543

(4):  Ver al respecto una nota de Sanjuana Martínez, “Los Zetas y el PRI” http://adriancorbella.blogspot.com.ar/2016/02/los-zetas-y-el-pri-por-sanjuana.html
y una nota mía “México: Neoliberalismo y tercerización de la represión social” http://redaccionpopular.com/articulo/mexico-neoliberalismo-y-tercerizacion-de-la-represion-social




lunes, 14 de diciembre de 2015

LA PUGNA ANTÁRTICA, por Julian Varsavsky (para "Página 12" del 14-12-15)


EL HISTORIADOR PABLO FONTANA ANALIZA LA GEOPOLITICA DE LA ANTARTIDA

Más allá de sus moles de hielo y la presencia de científicos, la Antártida tiene un costado menos conocido: su historia como engranaje de la geopolítica mundial. Hubo allí hasta una revolución bolchevique. Los nazis enviaron buques corsarios. Y el gobierno británico “donó” a la reina un pedazo del sector argentino.

 Por Julián Varsavsky

Pablo Fontana publicó un reciente libro sobre la historia del sexto continente como teatro de operaciones y caja de resonancia de la geopolítica global, donde los nazis mandaron buques corsarios en la Segunda Guerra Mundial, se disputó la Guerra Fría y el conflicto angloargentino incluyó toma de prisioneros y disparos de metralla. Una insólita “Revolución Bolchevique”, la Antártida como ensayo para la colonización de Marte y su hipotética futura explotación.

–¿Qué llevó al hombre a querer colonizar el sexto continente?

–Ya en la época del Virreinato del Río de la Plata, a comienzos del siglo XIX, comenzaron a ir barcos rioplatenses a aguas subantárticas a cazar focas a palazos. Como esos barcos no querían competencia, no dejaban registros de sus viajes y por eso los historiadores no tenemos certezas documentadas. Pero existe un registro de 1818 de un barco que zarpó de Buenos Aires hacia aguas que iban “más allá de Tierra del Fuego”.

–Los norteamericanos, que hoy tienen las bases más grandes del continente blanco, se atribuyen su descubrimiento y usan ese argumento para reservarse el derecho a reclamar todo el continente.

–Nathaniel Palmer, un capitán ballenero norteamericano, llegó a las islas Shetland en 1820 y por eso algunos lo llaman “el descubridor de la Antártida”. Pero en su diario, Palmer relata que llegó persiguiendo a unos foqueros de Buenos Aires que habían estado allí antes.

–La primera explotación sistemática la hizo un encumbrado miembro de la oligarquía porteña: Ernesto Tornquist, quien instaló una factoría ballenera en la Isla Georgia del Sur en 1904.

–Fue la estación Grytviken de la Compañía Argentina de Pesca, que llegó a tener cine, iglesia, cancha de fútbol, hospital y cementerio. Producía mil barriles diarios de aceite. En 1906 comenzaron allí los conflictos con el Reino Unido, al llegar un buque de guerra británico que obligó a bajar la bandera argentina en la factoría, izar la del Reino Unido y pagar impuestos a la Corona. Según algunas versiones, esto habría ocurrido con los cañones ingleses apuntando a la isla (otras lo desmienten).

–En 1920 ocurrió en la estación Grytviken una insólita “Revolución Bolchevique”. La segunda revolución socialista de la historia es considerada la de Mongolia en 1924. Pero si se la mira desde la formal autoproclamación de sus protagonistas, la segunda ocurrió en la Antártida, teóricamente en territorio argentino.

–Esa historia es impresionante y se sabe poco de ella. Solicité documentos al archivo histórico en Puerto Argentino, donde se explica que el conflicto con la Compañía Argentina de Pesca se originó porque los trabajadores exigían que les pagaran en moneda argentina, entre otras mejoras. Al no recibir respuesta, decidieron nada menos que tomar el poder en la isla, declarándose “bolcheviques”, y proclamaron “la primera república socialista fuera de Rusia”. Tomar el poder en ese contexto para los 200 trabajadores no debe haber sido muy difícil. Allí había un gerente noruego y una autoridad británica –una suerte de juez de paz– quienes dejaron testimonio de haberse asustado mucho cuando los trabajadores se pusieron violentos al no recibir respuestas. El poder lo tuvieron por unos diez días, hasta que llegó por casualidad un crucero de guerra británico. Enterados de la situación, desembarcaron los marines y sofocaron la rebelión: los líderes fueron expulsados a Buenos Aires. No existe información clara sobre quienes fueron, si trabajadores rusos o sudamericanos. Lo más interesante es que esto ocurrió poco después de la Semana Trágica en Buenos Aires y poco antes de la Patagonia Rebelde. Contacté a historiadores noruegos de la industria ballenera que me van a facilitar los nombres de aquellos huelguistas, a ver si alguno tuvo participación en las luchas obreras del continente y si existe relación entre los tres episodios.

–En 1938 entró a mover sus fichas en Antártida nada menos que el Tercer Reich desde Alemania.

–Esto se dio en el contexto de la convocatoria en 1938 a la Conferencia Polar Internacional de Bergen, a realizarse en 1940, en la que se reunirían los países con historia antártica motivados principalmente por la industria ballenera. Muchos países reactivaron entonces sus reclamos de soberanía, para no tener que pagarle más impuestos a Inglaterra por cazar ballenas. Argentina y Chile crearon sus comisiones antárticas y los británicos se activaron luego de su impasse de la Primera Guerra Mundial: hasta ese momento, Argentina era el único país con presencia permanente desde hacía 40 años en Antártida, con el observatorio meteorológico en las islas Orcadas del Sur. Mientras tanto, Alemania había anexado Austria y se sentía en el aire que podía estallar una nueva guerra mundial, algo que Francia e Inglaterra trataban de frenar contentando a Hitler al aceptar sus primeras invasiones. En este contexto, Alemania envió su expedición de 1938/39 para sentar soberanía.

–¿Cómo fue esa expedición?

–Hitler envió un barco catapulta con dos hidroaviones de Lufthansa, disfrazado de expedición científica con el interés de anexar parte de la Antártida y no tener que pagar impuestos balleneros a Noruega y Gran Bretaña.

–¿Qué hicieron los nazis en Antártida?

–El capitán Ritscher hizo lanzar desde los hidroaviones unas jabalinas que se dejaban caer por un orificio en el piso. Estás tenían una esvástica estampada y una de ellas una bandera nazi. De esa manera pretendían demarcar su propio terreno, algo que no servía para nada porque las jabalinas se perdían. Existen relatos alemanes de cuando amerizaban con hidroaviones y le hacían el saludo nazi a los pingüinos. Pero el interés geopolítico iba aun más allá de las ballenas en el caso alemán. Los canales de Suez y Panamá eran controlados por los Aliados y el único cruce seguro para ellos entre los océanos, en caso de guerra, sería por aguas subantárticas, donde sus islas servirían como centro de reabastecimiento.

–La llegada de los nazis despertaría el interés de Estados Unidos en la región.

–Ese país no había hecho una sola expedición oficial antártica en los últimos 100 años. Cuando se enteraron de la llegada de los nazis, Roosevelt organizó en 1939 una de urgencia para ganarles de mano, instalando dos bases en el mismo lugar en donde aquellos habían planeado una.

–¿Antártida fue teatro de operaciones de enfrentamientos en la Segunda Guerra Mundial?

–En aguas subantárticas aparecieron varios de los barcos corsarios que los nazis mandaron por el mundo disfrazados con banderas de otros países y sus armas ocultas. El episodio más impresionante fue la captura por parte del barco alemán Pinguin de dos flotas balleneras completas de bandera noruega. El 13 de enero de 1941, luego de varios días observando a los noruegos desde la distancia, el Pinguin se acercó a toda máquina en la noche con las luces apagadas, hasta que de repente encendieron un reflector y elevaron sus cañones. Los alemanes subieron a la cubierta de los dos barcos principales noruegos, los cuales entregaron el mando. Así los nazis se hicieron con 20.000 toneladas de aceite, 10.000 de combustible y llevaron los barcos balleneros, más otros once arponeros, a Francia para transformarlos en caza submarinos.

–Ese fue un golpe que se hizo sentir entre los Aliados.

–Inglaterra comenzó a patrullar la zona y a partir de ese episodio destruyeron a cañonazos y dinamita la factoría ballenera de la isla Decepción, por miedo a que cayera en manos nazis. Además, los australianos minaron los puertos de las Islas Kerguelen, donde los alemanes se habían abastecido. Muchas de esas minas permanecen allí hasta hoy.

–Todo esto derivó en la Operación Tabarín de los ingleses en 1944.

–En plena guerra, el parlamento inglés analizó en secreto el avance argentino en Antártida y reaccionaron bajo el análisis de que, si no hacían nada en la zona, terminaría pasando lo mismo que en las Orcadas del Sur, donde flameaba la bandera argentina desde hacía 40 años, eliminando todo argumento inglés de soberanía. Entonces organizaron la expedición de 1944, que instaló sus dos primeras bases permanentes. La excusa fue que la operación era contra los alemanes, algo que no era creíble ya que los corsarios se habían ido de la zona en 1941: en verdad fue contra el avance argentino, algo que se comprobó cuando se desclasificaron los documentos de los diálogos en el parlamento inglés.

–Es notable cómo, en plena Segunda Guerra Mundial, la corona inglesa no dejó de pensar un instante en términos de imperio global, cuidando sus “conquistas”así sea en el fin del mundo, cuando uno se imagina que debían tener otras urgencias.

–Así funciona la lógica de la geopolítica imperial.

–La respuesta a la operación Tabarín la daría Perón.

–En 1947 Perón instaló dos nuevos destacamentos navales, los primeros después de 43 años: uno en Melchior y otro en la pequeña isla Decepción, que tiene forma de herradura, enfrentado a una base británica. Así el ambiente comenzó a caldearse con protestas diplomáticas. La corona inglesa reaccionó enviando dos fragatas a controlar a los argentinos y Perón envió en 1948 a su flota de mar a las islas Shetland: dos cruceros, ocho destructores y buques de transporte instalados frente al destacamento británico. La alarma se encendió en el gobierno británico, que envió de urgencia un crucero de guerra que tenía en Sudáfrica junto con otras fragatas. Pero cuando llegaron los ingleses, los buques argentinos ya se habían retirado y se encontraron con su destacamento naval. Así se generó una escalada con demostracionesde fuerza, un proceso que preocupó al gobierno norteamericano, temiendo el estallido de una guerra entre Argentina y el Reino Unido. Esta crisis se descomprimió con la firma de un acuerdo tripartito entre Argentina, Chile y el Reino Unido en el que se comprometían a no enviar a la zona buques de guerra mayores a una fragata.

–La calma duró hasta que los laboristas perdieron el poder en Inglaterra y regresó Churchill, un fuerte enemigo de Perón.

–En 1952 llegó desde las Malvinas un buque británico a instalar una base en Bahía Esperanza, donde Argentina tenía un destacamento. Los argentinos les advirtieron que no desembarcaran pero los ingleses lo hicieron. Entonces un marino argentino hizo disparos de ametralladora al aire u ocasionó la retirada en bote de los recién llegados, que dejaron parte de su carga en la costa. Esto produjo un intercambio diplomático muy fuerte entre los dos países, que se saldó cuando Argentina alegó que el marino había disparado malinterpretando las órdenes. Pero documentos desclasificados de la Cancillería argentina confirman que los argentinos no hicieron más que cumplir las órdenes.

–Churchill después se la cobraría ésta a Perón.

–Sí, un año después. Argentina había instalado un refugio en Isla Decepción en 1953. Ese mismo año llegaron buques británicos, lo destruyeron –y a otro chileno– y se llevaron prisioneros a dos marinos argentinos. Perón y el presidente chileno Ibáñez del Campo justo estaban reunidos y reaccionaron con la firma de un documento declarando que, si volviera a repetirse una agresión de ese tipo contra Chile o Argentina, ambos países iban a responder de manera conjunta y violenta. Así los dos países sudamericanos estrecharon lazos antárticos contra Inglaterra.

–Al margen de estos episodios graves, en su libro La pugna antártica hay cantidad de escenas dignas de niños “mojándose la oreja”: un país emite una estampilla que no le gusta al otro y ese hace un escándalo diplomático. Cuando una base queda vacía vienen los otros y se roban la bandera o algunos objetos, que después devuelven, y se tapan mutuamente los carteles con el nombre de un país y el otro.

–Estas cosas sucedieron siempre. En 1942, un buque argentino instaló banderas y actas de soberanía en varios puntos. Los británicos pasaron al año siguiente y retiraron todo para entregárselo a la Argentina diciendo: “con gran sorpresa de Su Majestad, hemos encontrado esto en nuestro territorio antártico”. Pero no era ningún secreto que Argentina había instalado esas cosas, ya que fue publicado en los diarios. Entonces los ingleses fueron a recoger los objetos porque lo leyeron ahí. Un mes después de esa devolución, pasó el mismo barco argentino a retirar los objetos demarcativos de los británicos.

–¿Cómo repercute la Guerra Fría?

–Estados Unidos envió en 1947 a su Task Force 68 con 4700 hombres, la expedición más grande de la historia antártica, una gran maniobra militar donde probaron tecnologías de guerra, quizás pensando en un enfrentamiento con los soviéticos en el Polo Norte.

–Mientras tanto, el conflicto angloargentino iba en ascenso. En 1948 dos corbetas argentinas y una británica estaban peligrosamente enfrentadas en la “herradura” de la Isla Decepción. Pero el episodio tuvo un final casi surrealista.

–Terminó en un partido de fútbol sobre la nieve que Inglaterra ganó 10, según fuentes británicas. En aquella época los gobiernos competían “a ver quién era más guapo”. Pero después los hombres concretos, allí en medio del frío y la soledad, lo que menos deseaban era algún tipo de enfrentamiento. A la primera de cambio terminaban canjeando whisky por carne: lo que necesitaban era socializar.

–En 1959 se firmó el Tratado Antártico y el panorama cambió radicalmente hacia una especie de internacionalización limitada.

–Perón y Churchill ya no estaban en el poder y el aceite de ballena perdía importancia. El tratado llegó justo después del Año Geofísico Internacional. La versión rosa era que gracias a la participación científica los países iban a poder convivir allí en solidaridad, lo cual no deja de ser cierto. Pero además, a raíz de los informes científicos, las potencias coloniales concluyeron que la explotación de los recursos minerales antárticos resultaría demasiado cara y no era viable. Entonces perdieron interés. Los soviéticos ya habían entrado con bases científicas muy avanzadas y la India propuso una internacionalización de la Antártida. Esto último terminó acercando posiciones incluso entre Argentina e Inglaterra ante la posibilidad de que los países que ya estaban allí perdieran sus derechos.

–Hace tres años, el gobierno británico “obsequió” cuatrocientos mil kilómetros cuadrados de Antártida a la reina de Inglaterra, otro de esos episodios que rondan lo surreal.

–Con el agravante de que aquel territorio, por cierto dentro del Sector Antártico Argentino, fue descubierto por un explorador argentino en 1955: el general Hernán Pujato. Pero, al margen, si pensamos nuestro diferendo antártico con países como Inglaterra a la inversa, sería como si Argentina y Chile fuesen a reclamar una parte del Artico o alguna isla de Escocia: dirían que estamos locos. Sin embargo, está tan naturalizado el “derecho” de ciertos países del hemisferio norte por sobre los del sur, que a nadie le llama la atención esa postura imperial. Es la misma mirada eurocéntrica que ha justificado el colonialismo desde hace siglos.

–¿Cómo ve el futuro geopolítico de la Antártida a 50 o 100 años?

–Yo creo que va a haber grandes cambios. En algún momento la escasez de diferentes recursos a nivel mundial y el avance tecnológico va a volver rentable la explotación de sus recursos naturales. En cierto momento algún país podría llegar a decir: “nuestros recursos económicos, o el agua, no nos alcanzan para alimentar a la población y para obtenerlos vamos a hacer minería en la Antártida”, donde hay cadenas montañosas gigantes que son un yacimientos incalculable de minerales. Además están las reservas de agua dulce más grandes del planeta. Llegado ese punto se discutirán, no sé si soberanías concretas, pero posiblemente sí el cómo, qué país o cuál empresa harán la explotación.

–El Tratado Antártico prohíbe la explotación económica y la actividad militar. Pero de alguna manera los países que lo firmaron están pensando subrepticiamente en una explotación a futuro y por eso están allí. Cuesta creer que más de 30 países gasten recursos multimillonarios durante décadas nada más que por amor a la ciencia. ¿Alcanza este tratado para frenar lo que podría ser una suerte de privatización de la Antártida?

–Es un futuro donde las posibilidades son infinitas. Si se reconocen soberanías, después cada país podría teóricamente hacer lo que quisiera allí. Diversas convenciones y protocolos antárticos conforman un marco legal que frena, en cierta forma, la explotación comercial de los recursos, como el Protocolo de Madrid. Pero si ese contexto cambiara, algo distinto podría suceder. Además, si una gran potencia militar decide no respetar el tratado, ¿quién la frena? Es un equilibrio frágil que debe ser defendido.

–Antártida sería el último rincón de la tierra que nos queda por arruinar. Y pensar que el Reino Unidos estudió la posibilidad de probar allí sus primeras bombas atómicas. Mi impresión es que el Tratado Antártico tiene algo de manual de buenas intenciones donde lo subyacente no está puesto de manifiesto: uno se pregunta ¿hasta dónde lo sustancial no será lo subyacente?

–Queda latente; igual creo que es un instrumento útil. La guerra de Malvinas tiene un detalle del que pocos se percatan: comenzó en territorio subantártico de la Isla de San Pedro, en las Georgias del Sur, y terminó en territorio subantártico de las Islas Sandwich del Sur, donde los ingleses destruyeron una base argentina y la guerra se frenó ahí, a medio grado de latitud del Tratado Antártico; no la continuaron hacia las Islas Orcadas del Sur, donde tenemos una base, ni al resto del continente antártico. Y yo creo que el Tratado Antártico no fue menor en esto, una muestra de que funciona.

–Uno no puede evitar ver a los miles de científicos que van a la Antártida, como una suerte de soldados de avanzada en un extraño frente, arietes en pugnas geopolíticas con raíces muy profundas, incluso secretas. El Reino Unido, por ejemplo, le vendió su base Faraday a Ucrania en 1996 por una libra (en teoría para evitar los costos de desmantelarla, pero algunos lo ven como una estrategia para incorporar otros países a los reclamos y debilitar la postura argentina). Estos científicos ucranianos que se pasan un año entero aislados, jugaban geopolíticamente hacia el lado de Rusia, muchos quizás sin saberlo. Cuando se dio el golpe de estado en 2014, pasaron a jugar para la OTAN.

–Sí, en teoría la ciencia tiene pretensión de objetividad: pero sabemos que eso es más complejo. Y por supuesto los científicos tienen ideología.

–Yo estuve este año recorriendo la base ucraniana Bernadsky: uno de los científicos tenía en su cuarto una bandera del nacionalismo ucraniano con una esvástica, seguramente un simpatizante del partido Svoboda, la fuerza de choque neonazi, apoyada por Estados Unidos y OTAN, que ejecutó la parte violenta del golpe de estado en ese país y que hoy ocupa ministerios en el “gobierno democrático”.

–Un poco les pasó como a aquellos cosmonautas que estaban en la estación espacial Mir cuando cayó la Unión Soviética: al volver a la tierra todo había cambiado de signo.

–Suena raro, pero la Antártida, un continente sin países ni habitantes, es pensada por algunos como modelo para la colonización de Marte.

–Un argentino que trabaja en la NASA estuvo en la Base Marambio probando trajes para Marte. El Instituto Antártico Argentino realiza en la Base Belgrano II estudios de la psicología del hombre en situaciones de frío extremo, noche polar –tres meses sin ver el sol– y aislamiento, orientadas a futuras misiones a Marte. Cada vez más se toma a la Antártida como banco de pruebas para otro planeta. Quizás dentro de un par de siglos los instrumentos legales utilizados allí sirvan para Marte o la Luna.

–Entonces primero van a arruinar la Antártida. Y si resulta cierto el latiguillo de que la tercera guerra mundial será por el agua –acaso con el continente blanco como teatro de operaciones– una vez que no quede nada allí, irán a explotar las montañas de Marte, acaso las grandes corporaciones ya independizadas de los estados, como en las novelas de William Gibson: ¡La cuarta guerra mundial será por Marte! Acá tenemos el argumento para una maravillosa novela de ciencia ficción.

–Si tenemos una tercera guerra mundial, dudo que lleguemos a Marte. Yo prefiero ser optimista se hacen grandes esfuerzos por cuidar la paz y el medio ambiente antártico, pero sí: podemos comenzar a escribir esa novela. Mucho más osado fue Julio Verne en su época.

Publicado en:
http://www.pagina12.com.ar/diario/dialogos/21-288198-2015-12-14.html
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    La historia y el montañismo    Por Julián Varsavsky

sábado, 14 de noviembre de 2015

Chacarera para DANIEL SCIOLI y para mi hermosa PATRIA SOBERANA!


"Desde cuando la oveja lo vota al lobo"

 VER Y ESCUCHAR LA CHACARERA DEL PAÍS
MEJOR VOTALO A SCIOLI PA'PRESIDENTE

El patron va a trabajar con pala y todo
que son todo eso versos no seamos bobos
desde cuando la oveja lo vota al lobo

cuando vas por un camino presta atención
si ves color naranja es construccion
en cambio el amarillo es precaución

se dicen son el futuro y son el pasado
los mismos del descuento a los jubilados
paisano no lo dudes a Scioli votalo


Y seguro se asusta de las crueldades
que hicieron con nuestros viejos y laburantes
no es que ha sembrado el miedo son diez verdades

Pero cuando al dios mercado libre dejaron
al tipo de laburo desocuparon
y en el fondo del infierno nos enterraron


Pal otro que anda en duda que son lo mismo
se nota desde lejos como en los pingos
que uno es bien criollo y el otro es gringo

"Cancion" VENEZUELA. CHUCHO AVELLANET Y LA RONDALLA VENEZOLANA.

 VER Y ESCUCHAR "VENEZUELA" DE CHUCHO AVELLANET